Con cerca de mil millones de dólares destinados a IA durante 2026, el país lidera la región, aunque enfrenta el desafío de traducir esa inversión en resultados medibles
Chile atraviesa un momento de fuerte expansión tecnológica. Según un estudio de SoftwareOne, compañía global especializada en soluciones de software y servicios en la nube, el país lidera actualmente el gasto en inteligencia artificial en Latinoamérica, con una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares durante 2026. El informe señala que un 74% de las empresas chilenas aumentó su inversión en esta tecnología durante el último año, mientras que un 42% ya reporta un retorno positivo sobre lo invertido. El gasto promedio por persona que utiliza estas herramientas alcanza los 30 dólares mensuales a nivel corporativo, una cifra que refleja la magnitud de la apuesta que las compañías chilenas están realizando por acelerar su transformación digital.
El salto de la adopción básica a la optimización estratégica
El desafío que enfrentan hoy las empresas chilenas ya no es únicamente adoptar la inteligencia artificial, sino escalarla de manera estratégica y con criterios claros de gobernanza. De acuerdo con SoftwareOne, el mercado local muestra un nivel de madurez creciente, en el que las organizaciones ya comprenden el potencial de la tecnología y buscan ahora maximizar su impacto a través de mejores prácticas de medición y gestión de recursos. Uno de los aspectos que se ha vuelto central es la estructuración adecuada de las consultas realizadas a los modelos de inteligencia artificial generativa, cuyos costos se calculan habitualmente en unidades conocidas como tokens o créditos. Una mejor organización de estas interacciones puede ayudar a las empresas a reducir gastos innecesarios y capturar mayor valor de cada implementación.
Sin embargo, la adopción masiva no ha estado exenta de obstáculos. Diversos estudios coinciden en que la falta de conocimiento técnico especializado y los costos de implementación inicial siguen siendo las principales barreras para muchas organizaciones chilenas, especialmente pequeñas y medianas empresas. Un análisis del sector señala que casi la mitad de los líderes empresariales identifica la brecha de talento como su principal inquietud, mientras que un porcentaje similar percibe como alta la inversión necesaria en infraestructura tecnológica. Esta combinación de factores explica por qué, pese al fuerte crecimiento en el gasto, no todas las compañías logran traducir esa inversión en una mejora concreta de su productividad o de sus resultados de negocio.
LatamGPT y la apuesta por la soberanía tecnológica regional
Uno de los desarrollos más relevantes en la región es LatamGPT, el primer modelo de lenguaje regional abierto, coordinado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile. A diferencia de los modelos globales predominantes, esta herramienta fue entrenada con una proporción significativa de datos regionales provenientes de países como Chile, Brasil y México, lo que le permite comprender con mayor profundidad el contexto cultural, político y económico de la región. El proyecto busca contrarrestar el sesgo habitual de los modelos de origen anglosajón y representa un paso hacia lo que distintos especialistas denominan la soberanía tecnológica latinoamericana, es decir, la capacidad de la región de desarrollar y controlar sus propias herramientas de inteligencia artificial en lugar de depender exclusivamente de proveedores extranjeros.
Este esfuerzo se apoya en una ventaja estructural que Chile ha construido durante años: una infraestructura de conectividad de clase mundial, que lo posiciona como uno de los líderes globales en velocidad de internet fijo según mediciones de Ookla. Esta base tecnológica, sumada a un ecosistema de inversión que en su gran mayoría proyecta mantener o aumentar su capital en startups durante este año, ha permitido que el país avance hacia una nueva etapa marcada por los sistemas agénticos y los modelos de lenguaje con identidad regional. El propio Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe junto al Centro Nacional de Inteligencia Artificial, ubica a Chile en el primer lugar del ranking regional por tercer año consecutivo, superando a países como Brasil y Uruguay.
Los desafíos pendientes: talento, ciberseguridad y resultados medibles
A pesar del optimismo generalizado, distintos estudios advierten que la brecha entre la adopción masiva de la inteligencia artificial y su uso estratégico sigue siendo amplia. Un informe de la consultora HubSpot, elaborado a partir de encuestas a más de cien líderes comerciales chilenos, encontró que un 88% de los responsables de marketing, ventas y servicio al cliente ya utiliza inteligencia artificial en sus operaciones diarias. Sin embargo, el mismo estudio concluye que la masificación de estas herramientas no siempre se traduce en mejores resultados, principalmente porque muchas organizaciones no cuentan con información suficiente sobre el historial y las necesidades reales de sus clientes, lo que limita la precisión de las respuestas generadas por estos sistemas.
El desafío se profundiza cuando se observan los datos de implementación efectiva. Según cifras del sector, únicamente un porcentaje reducido de las empresas que experimentan con inteligencia artificial logra escalarla de forma exitosa dentro de sus procesos centrales, mientras que buena parte de los proyectos iniciados como pruebas de concepto termina siendo abandonada antes de generar valor real. Especialistas coinciden en que la clave no está en adoptar la tecnología por sí misma, sino en identificar con precisión qué procesos internos consumen más tiempo y recursos, para luego aplicar soluciones específicas a esos problemas concretos. Esta mirada más pragmática parece estar tomando fuerza entre las empresas chilenas, que comienzan a priorizar casos de uso claros por sobre la simple experimentación tecnológica.
Un liderazgo regional que exige responsabilidad
El camino que atraviesa Chile en materia de inteligencia artificial combina, entonces, señales claramente positivas con desafíos que todavía deben resolverse. Por un lado, la inversión sostenida, la infraestructura de conectividad y el desarrollo de proyectos como LatamGPT consolidan al país como un referente regional en la materia. Por otro, persisten interrogantes sobre cómo cerrar la brecha de talento especializado, cómo garantizar un uso responsable y seguro de estas tecnologías, y cómo asegurar que la adopción masiva se traduzca efectivamente en mayor productividad y competitividad para las empresas locales. La discusión sobre políticas internas, criterios de seguridad y lineamientos claros para el uso de herramientas de inteligencia artificial se vuelve, en este contexto, tan relevante como la inversión misma.
En definitiva, el liderazgo que Chile ha construido en materia de inteligencia artificial dentro de Latinoamérica representa una oportunidad significativa para su economía digital, pero también una responsabilidad. La forma en que el país logre equilibrar la velocidad de adopción con una implementación sólida, ética y bien gobernada determinará si este liderazgo regional se traduce en beneficios sostenibles para sus empresas y trabajadores, o si queda simplemente como una estadística de inversión sin resultados concretos que la respalden en el mediano plazo.
Fuentes consultadas:
- https://g5noticias.cl/2026/07/04/chile-lidera-inversion-en-ia-en-latinoamerica-y-avanza-hacia-una-nueva-etapa-de-optimizacion/
- https://www.trendtic.cl/2026/07/chile-lidera-inversion-en-ia-en-latinoamerica-y-avanza-hacia-una-nueva-etapa-de-optimizacion/
- https://cyberix.cl/blog/inteligencia-artificial/tendencias-ia-chile-2026-comercio-agentico/
- https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/05/26/1201049/empresas-inteligencia-artificial-chile.html
