Estructurar un patrimonio internacional exige una visión estratégica desde el primer paso. En este sentido, como señala el Dr. Rodrigo Gonçalves Pimentel, socio del despacho Pimentel & Mochi Advogados Associados, la estructura correcta no busca únicamente eficiencia fiscal, sino la preservación del legado familiar y la continuidad del negocio a lo largo de las generaciones. ¿Interesado en saber más sobre esto? A continuación, veremos los pilares de la estructuración internacional, el papel de las offshores y cómo evitar pérdidas relevantes, como el Estate Tax en Estados Unidos.
¿Por qué mantener patrimonio internacional a título personal es arriesgado?
De acuerdo con el Dr. Lucas Gomes Mochi, también socio del despacho, la exposición patrimonial comienza cuando los activos se mantienen directamente a nombre de la persona física. Este modelo concentra riesgos jurídicos, fiscales y sucesorios que pueden comprometer décadas de construcción patrimonial.
En este contexto, un ejemplo práctico ocurre con los bienes en Estados Unidos. Inmuebles o inversiones mantenidos directamente por brasileños pueden estar sujetos a un impuesto sucesorio que puede alcanzar hasta el 40% del valor del patrimonio. Además, existe la necesidad de realizar un proceso sucesorio local, conocido como probate, lo que incrementa costos y tiempo.

Teniendo esto en cuenta, este escenario revela un punto central: no estructurar es, en la práctica, asumir un riesgo elevado. Según Rodrigo Pimentel, abogado especialista en estructuración patrimonial internacional, la ausencia de planificación convierte el patrimonio internacional en un pasivo potencial, especialmente en momentos críticos como la sucesión o una crisis.
¿Cómo funciona la arquitectura del patrimonio internacional?
Una estructuración eficiente no se limita a la apertura de una empresa en el exterior. Implica una arquitectura societaria integrada que conecta diferentes jurisdicciones de forma estratégica. Como explica el Dr. Rodrigo Gonçalves Pimentel, el enfoque debe centrarse en el control societario y no únicamente en la ubicación de los activos.
En este modelo, el patrimonio deja de estar vinculado directamente a la persona física y pasa a ser controlado por una estructura internacional. Esto crea una separación jurídica clara entre el individuo y los bienes, reduciendo la exposición y aumentando la previsibilidad. Además, la organización puede incluir diferentes capas, como holdings internacionales, empresas operativas y estructuras de inversión, como menciona el Dr. Lucas Gomes Mochi. En definitiva, esta combinación permite no solo protección, sino también eficiencia en la gestión y gobernanza del patrimonio.
¿Cómo ayudan las offshores a proteger el patrimonio internacional?
El uso de offshores es uno de los pilares de esta estrategia. Según Rodrigo Pimentel, abogado especialista en estructuración patrimonial internacional, la offshore no es un instrumento de ocultación, sino una herramienta jurídica que organiza y protege activos fuera de Brasil. En este sentido, entre los beneficios de la estructura destacan:
- Blindaje frente al Estate Tax: la offshore se convierte en titular del activo, evitando la aplicación directa del impuesto sucesorio extranjero sobre la persona física;
- Eliminación del proceso sucesorio internacional: la sucesión ocurre mediante la transferencia de participaciones de la empresa, y no de los bienes en sí;
- Eficiencia en la sucesión en Brasil: estructuras bien diseñadas pueden evitar la incidencia del ITCMD y reducir la burocracia;
- Continuidad operativa: empresas e inversiones permanecen activas, sin bloqueos judiciales típicos de los procesos sucesorios;
- Protección frente a riesgos locales: el patrimonio queda menos expuesto a inestabilidades jurídicas y económicas de Brasil.
Este conjunto de beneficios demuestra que la offshore, cuando está bien estructurada, deja de ser una alternativa y pasa a ser un elemento central de la estrategia patrimonial.
¿La Ley 14.754 cambió el escenario del patrimonio internacional?
Por último, la legislación reciente ha traído nuevos desafíos, pero también ha reforzado la necesidad de una planificación cualificada. De este modo, la Ley 14.754 no elimina las ventajas de las estructuras internacionales, sino que exige un mayor nivel de sofisticación técnica. La norma comenzó a gravar las ganancias de entidades en el exterior de forma más transparente.
No obstante, es importante diferenciar dos aspectos: la tributación anual no interfiere directamente en la lógica sucesoria, que sigue siendo el principal beneficio estratégico. Además, la ley impulsa la profesionalización de la estructura, como destaca el Dr. Rodrigo Gonçalves Pimentel. Esto significa que los modelos simples o improvisados tienden a perder eficiencia, mientras que las arquitecturas bien diseñadas se vuelven aún más relevantes en el escenario actual.
Estructurar es proteger, perpetuar y profesionalizar
En última instancia, el patrimonio internacional no debe tratarse como un conjunto de activos aislados, sino como un sistema integrado de protección, gestión y sucesión. Así, la diferencia entre riesgo y seguridad reside en la calidad de la estructura adoptada. Los modelos basados en la persona física tienden a generar pérdidas silenciosas a lo largo del tiempo.
Por otro lado, la arquitectura societaria internacional transforma el patrimonio en un organismo protegido, preparado para trascender generaciones con estabilidad. Por lo tanto, estructurar no es solo una decisión financiera, sino una elección estratégica que define si el patrimonio será preservado o fragmentado con el paso del tiempo.
Autor: Diego Rodríguez Velázquez
