Una investigación realizada por la Fundação Jorge Duprat Figueiredo de Segurança e Medicina do Trabalho (Fundacentro), en colaboración con la Federação Nacional dos Jornalistas (Fenaj), identificó un escenario de sufrimiento psíquico entre periodistas brasileños. El estudio escuchó a 257 profesionales mediante un cuestionario en línea y registró síntomas de depresión, estrés, insomnio y ansiedad, además de experiencias de acoso moral y ciberacoso.
Los resultados fueron presentados el 14 de septiembre de 2026 durante una reunión del Consejo de Comunicación Social del Congreso Nacional y divulgados posteriormente por la Fundacentro. Según la institución, el 50,2% de los participantes informó síntomas de depresión. El dato se refiere a señales identificadas mediante el instrumento de investigación y no equivale, por sí solo, a un diagnóstico médico.
Síntomas de depresión, estrés, insomnio y ansiedad
Además de los síntomas de depresión, el 47,8% de los entrevistados presentó indicios de estrés y el 47,9% relató insomnio. Los síntomas de ansiedad fueron señalados por el 35,8% de los participantes. En conjunto, los resultados describen las dificultades enfrentadas por parte de los profesionales consultados en su relación con el trabajo y con las exigencias de la actividad periodística.
La investigación también observó la presencia de factores psicosociales asociados a la organización laboral. Entre ellos aparecen la sobrecarga, el bajo control sobre las tareas, la presión por productividad y el apoyo social insuficiente en el ambiente de trabajo. Estos elementos pueden estar relacionados con la forma en que las redacciones distribuyen responsabilidades, establecen plazos y enfrentan la demanda permanente por rapidez.
Acoso moral y violencia digital
El acoso moral fue identificado en porcentajes que variaron entre el 26,1% y el 37%, dependiendo del criterio utilizado por los investigadores. El estudio también registró relatos asociados al ciberacoso, con un índice del 30,4%. La exposición a ataques en plataformas digitales agrega una dimensión de violencia que puede prolongar la presión profesional más allá del espacio físico de la redacción.
Al divulgar el tema, la Agência Brasil destacó la relación entre el acoso, la sobrecarga y las amenazas a la salud mental de los periodistas. La discusión también fue abordada por la representación profesional de la categoría, que relaciona el sufrimiento psíquico y la precarización con las condiciones necesarias para ejercer el periodismo con autonomía y seguridad.
Para la Fenaj, según la información difundida por el Sindicato dos Jornalistas Profissionais no Estado de São Paulo, el problema no se limita al bienestar individual de los trabajadores. La violencia digital, el acoso y la presión constante también pueden afectar la calidad del periodismo producido y la capacidad de las redacciones para cumplir su función pública.
Resultados requieren cautela en su interpretación
La investigación utilizó una muestra por conveniencia y bola de nieve, con participación mediante un cuestionario en línea. Por esa razón, los porcentajes no pueden extrapolarse automáticamente a todos los periodistas brasileños. El perfil de quienes respondieron puede diferir del conjunto de la categoría profesional, y los resultados deben ser leídos como una fotografía de la muestra estudiada.
La misma cautela se aplica a los indicadores de depresión, ansiedad, estrés e insomnio. La identificación de síntomas no sustituye una evaluación clínica ni confirma la existencia de un trastorno. El estudio señala tendencias y experiencias relatadas por los participantes, pero la confirmación diagnóstica depende de profesionales de salud y de una evaluación individual.
Prevención de riesgos psicosociales en el trabajo
La divulgación de la investigación ocurre en un momento de mayor atención a los riesgos psicosociales relacionados con el trabajo. La Fundacentro informó que la nueva redacción de la Norma Regulamentadora Nº 1 incorporó factores de riesgo psicosocial al proceso de gestión de riesgos ocupacionales.
En el caso de las empresas periodísticas, el debate incluye la necesidad de observar cómo se organizan las jornadas, cómo se distribuyen las metas y de qué manera se previenen situaciones de acoso. También plantea la importancia de mecanismos de apoyo para profesionales expuestos a coberturas de alta tensión y a ataques en redes sociales.
La salud mental de los periodistas tiene una dimensión que supera las relaciones laborales internas. Cuando la sobrecarga, el miedo y la violencia interfieren en el trabajo, pueden comprometer la autonomía profesional y la calidad de la información ofrecida al público. Por eso, los resultados de la investigación abren una discusión sobre las condiciones estructurales necesarias para que la prensa brasileña ejerza su función democrática.
