El Gobierno Regional de Ñuble y la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile iniciaron el 22 de septiembre de 2026 la primera etapa del proyecto Fibra Óptica Última Milla, una iniciativa que busca ampliar la infraestructura de conectividad en sectores rurales de la región. El despliegue contempla una inversión superior a 4.700 millones de pesos chilenos y la instalación de aproximadamente 700 kilómetros de fibra óptica troncal.
El proyecto considera 56 localidades rurales distribuidas en 16 comunas de Ñuble. Entre los territorios mencionados se encuentran Bulnes, Chillán, Cobquecura, Coelemu, Pemuco, Portezuelo, Ránquil, San Fabián, Trehuaco y Yungay. La ejecución de las obras estará a cargo de la cooperativa local Copelec, según la información publicada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones.
El proyecto contempla 700 kilómetros de fibra óptica
La primera fase está enfocada en construir una red troncal de fibra óptica, es decir, la infraestructura principal que permitirá transportar la conexión hacia distintas zonas del territorio. Por ese motivo, el inicio de los trabajos no significa que todas las viviendas de las localidades incluidas queden conectadas de manera inmediata.
La diferencia es relevante para entender el alcance de la iniciativa. La instalación de la red troncal representa una etapa de infraestructura y despliegue territorial, mientras que la conexión final de hogares, empresas u otras instituciones depende de las etapas y soluciones que se implementen posteriormente. Las autoridades presentaron el proyecto como una herramienta para mejorar las condiciones de acceso a internet en áreas que todavía enfrentan limitaciones de cobertura.
Obras llegarán a 56 localidades rurales de Ñuble
La Región de Ñuble combina centros urbanos con una amplia dispersión de comunidades rurales. En este contexto, el proyecto busca extender la infraestructura de telecomunicaciones a 56 localidades ubicadas en 16 comunas, con una intervención que atraviesa distintos sectores de la región.
De acuerdo con los antecedentes oficiales, la ejecución estará bajo responsabilidad de Copelec. La participación de una cooperativa local vincula el despliegue con el territorio donde se desarrollarán las obras y con las necesidades de conectividad de sus comunidades. El comienzo del proyecto fue informado conjuntamente por el Gobierno Regional y Subtel, entidades que también han abordado las brechas de acceso digital en Ñuble.
Conectividad fija todavía es limitada en sectores rurales
La urgencia del despliegue está relacionada con la diferencia existente entre las zonas urbanas y rurales. Según la Subtel, la conectividad fija llega apenas al 16% de los sectores rurales de Ñuble. Ese indicador muestra que una parte importante del territorio regional todavía no cuenta con acceso suficiente a redes fijas de alta capacidad.
La situación ha sido analizada por la autoridad de telecomunicaciones en instancias de fiscalización y coordinación con municipios del Valle del Itata. En un informe sobre conectividad rural, la Subsecretaría de Telecomunicaciones identificó la necesidad de continuar trabajando en las brechas que afectan a las comunidades alejadas de los principales centros urbanos.
Internet puede apoyar educación, salud y actividades productivas
La expansión de la fibra óptica puede favorecer el acceso a servicios digitales en localidades rurales, especialmente cuando la infraestructura permite conexiones más estables y con mayor capacidad. Entre los ámbitos que podrían beneficiarse se encuentran la educación, la atención de salud, los trámites en línea y el trabajo de pequeños negocios y actividades productivas.
En educación, una mejor conexión puede facilitar el uso de plataformas digitales y recursos en línea. En salud, puede ampliar las condiciones para acceder a servicios remotos y gestionar información. Para las economías locales, la conectividad puede apoyar la comunicación con clientes, proveedores y organismos públicos. Estos efectos forman parte de las expectativas asociadas al despliegue, pero dependerán de la puesta en servicio de la red y de la conexión efectiva de los usuarios.
El inicio de las obras marca, por tanto, el comienzo de un proceso de expansión de infraestructura, no la finalización del proyecto. Los primeros beneficios para los habitantes dependerán del avance de la instalación, de la habilitación de los tramos y de las soluciones que permitan llevar la conexión desde la red troncal hasta los usuarios finales. Las fuentes oficiales consultadas no establecen una fecha de conclusión para todo el despliegue.
Con Fibra Óptica Última Milla, Ñuble incorpora una inversión regional orientada a reducir la desigualdad digital en sus zonas rurales. La iniciativa concentra sus esfuerzos en ampliar la red disponible en 16 comunas y 56 localidades, con una infraestructura que las autoridades consideran necesaria para mejorar el acceso a internet y a servicios digitales en el territorio.
La información sobre el inicio del despliegue también fue publicada por el Gobierno Regional de Ñuble.
